APRENDER DE NUESTROS PROPIOS ERRORES

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Eduardo Punset en su libro “El viaje al poder de la mente” dice: “desde pequeños se nos repite que deberíamos aprender de nuestros propios errores pero, ¿cómo vamos a aprender de nuestras equivocaciones si rara vez admitimos que nos hemos equivocado?”. Es evidente que las DO se equivocaron al autorizar variedades que no eran tradicionales en su zona y, en la mayoría de los casos, no están recomendadas para su REGIÓN TÉRMICA. Muchos vinicultores se equivocan al utilizarlas ya que los consumidores prefieren vinos originales. La prueba está en que los vinos con más consumo son los de Rioja, Ribera del Duero, Rueda y Rias Baixas.

Anteayer comí con unos amigos en el restaurante “Barceloneta” del Port Vell de Barcelona, que estaba lleno de nacionales y extranjeros, y cuando pretendía elegir un vino tinto verifiqué que todos los tintos de las distintas DO catalanas eran vinos afrancesados, vinos travestidos.

¿Qué debe pensar un turista cuando le ofrecen un vino “español” y frecuentemente le encuentra el mismo paladar que muchos vinos extranjeros?¿O cuando abre una carta de vinos y verifica que sacando los de Rioja, Ribera del Duero, Rueda y Rias Baixas, muchos se producen utilizando variedades foráneas? Pues que aquí solo tenemos tres variedades autóctonas que sean buenas.

Todavía hay vinicultores españoles que piensan que lograrán triunfar haciendo lo contrario de lo que les recomiendan los expertos, O SEA, VINOS SIN SABOR LOCAL, IGUALES A LOS QUE SE PRODUCEN EN OTRAS REGIONES DE ESPAÑA Y EN MUCHAS DEL EXTRANJERO.

En la revista IWSR DRINKS RECORD de Agosto 2011 publicaron la evolución del consumo de vino entre el 2005 y el 2010 de los 10 países con mayor consumo. Durante este periodo el consumo de Italia cayó un 0,2% de 298.546.000 cajas a 296.245.000 mientras que el de España cayó un 3,4% de 107.931.000 a 90.895.000. ¡ES SOLO UNA TERCERA PARTE! Los italianos compensaron esa caída con un aumento del 4,3% de su exportación lo cual corresponde a casi 6 millones de cajas más, mientras que España no llegó a los 4.

Dos expertos británicos mantuvieron un diálogo que fue relatado en la revista Harpers de 22 de septiembre del 2000 bajo el titulo “Denominaciones de Origen. ¿Quién las necesita? Dijeron: “¡Hay muchos productores de vinos fieles al terroir o estilo, de alta calidad y precio rentable. Pero muchas veces su esfuerzo es devaluado por competidores vendiendo bajo la misma DO gracias a su reputación del pasado o a la reputación de los buenos productores. Las DO son como las marcas y deben proporcionar estilo, calidad y valor. Si no cumplen estas funciones han perdido su razón de ser. Si una marca las pierde el productor es penalizado. El problema con las DO es que no es solo el productor quien pierde, también los demás productores de la DO. Las DO funcionan cuando hay SEMEJANZA, cuando pruebas una copa y puedes identificar del pueblo o viña de donde procede”. Esto no sucede en todas las DO españolas. Algunas han perdido la razón de ser.

Creo que esto queda bien claro en la revista DECANTER de Diciembre 2010. Recomiendan 50 vinos para Navidades y entre estos solo hay cuatro españoles: el Altos de Baroja Rioja Joven, el Bodegas y Viñedos Monte Crasto de Ribera del Duero, el Izadi de Rioja y el Fino Inocente de Valdespino. Entre los ocho espumosos eligen un Prosecco italiano, un espumoso británico que se vende a Libras 29,99 un Vouvray (un no-Champagne de Francia) y cinco Champagnes. NINGÚN CAVA. Seguramente si no hubiese tantos vinos imitando vinos extranjeros y tantos cavas imitando el Champagne habrían elegido más vinos españoles.

¿Qué se ha ganado con destruir la identidad del Cava utilizando variedades francesas? Pues que ha dejado de ser el líder mundial. Italia exportó 247 millones de botellas en el 2010 y España exportó 149 millones, que es poco más que la mitad. Exportamos menos a Estados Unidos que en 1985, menos a Alemania que en 1991 y menos a Gran Bretaña que en el 2009.

Inicialmente muchas personas que escriben sobre vino, criticaban el Cava porque lo consideraban una pobre imitación del Champagne, pero cuando les expliqué que no era una imitación si no un vino diferente, de la misma manera que el Rioja no es una imitación del Burdeos ni el Jerez del Porto, lo encontraron estupendo. ¿Pero ahora como podemos demostrarles que no es una imitación cuando hay muchos que sí lo son?

Parece que sería lógico que los Consejos Reguladores tuviesen en cuenta lo que están diciendo los expertos y dejasen de autorizar variedades extranjeras, muchas de ellas no recomendadas para nuestras REGIONES TÉRMICAS, lo que da la impresión de poco conocimiento de enología y marketing.

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