UN POCO DE HISTÓRIA

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¿Si vino a este mundo y no bebe vino, a que vino? De un azulejo que vi en La Rioja.

No vine a este mundo solo para beber vino, pero este ha estado siempre muy relacionado con mi vida.

Mi padre era Director Comercial de la Martini & Rossi de España y la dirección central, de Torino-Italia, le ofreció la posibilidad de ir a Portugal para crear la Martini & Rossi portuguesa. Se casó con la que sería mi madre y se marchó a vivir a ese país, donde nací y probablemente seguiría viviendo si no hubiese habido la revolución del 25 de Abril de 1974, llamada de los claveles porque unas señoras fueron poniendo claveles en los cañones de los fusiles de los soldados y, quizás por esto, no hubo disparos.

Todo este preámbulo no solo para explicar porque nací en el extranjero pero también para decir que esto ha tenido mucha influencia en mi vida. Desde muy pequeño acompañé a mi padre algunos Domingos a dar una vuelta por la bodega, donde se producía el vermut Martini y algunos licores. En casa siempre hubo un mueble-bar donde estas bebidas se guardaban y nunca ví a mi padre ni a mi madre pasarse en su consumo. Como este mueble no estaba cerrado con llave, nunca vi esas bebidas como un fruto prohibido y esperé tranquilamente tener la edad para disfrutarlas.

No recuerdo que edad tenía cuando mi padre consideró que ya era el momento apropiado para que empezase a beber un poco de vino durante las comidas y este empezase a ser una bebida habitual para mi. Seguramente por todo esto nunca he tenido la tentación de pasarme pero tampoco de pasar de. Recuerdo que cuando tenía unos 20 años un amigo alemán me invitó a comer a casa de sus padres, que solo tomaban té. Cuando lo invité a casa de los míos y probó el vino, enseguida lo prefirió.

Como mi padre tenía problemas de salud, empecé a ayudarlo en la empresa enseguida que acabé el Bachillerato, a los 18 años. A los 20, uno de los cuatro propietários, el Conde Metello Rossi di Montelera, que era el que se cuidaba de visitar y controlar las várias Martini & Rossi que había enmuchos países, me invitó a que pasase unos meses en la Sede de Torino para que ampliase mis conocimientos sobre la producción y venta de los productos Martini. Guardo muy buen recuerdo de como me trataron los propietarios y el personal.

A mi regreso me dediqué principalmente a la producción, con el título de Director Técnico, pero también a ayudar a mi padre en las demás tareas. A partir de ese momento pasé a representar a la Martini portuguesa en los congresos internacionales técnicos, que se celebraban anualmente en Italia, bien como en los de los Directores Generales, en representación de mi padre, que se celebraban anualmente en distintos países, lo que me permitió ir conociendo como funcionaban los mercados más importantes.

Cuando falleció mi padre, la dirección central tuvo la amabilidad de abrir una excepción a lo que estaba estipulado y pude heredar su cargo.

Martini fue adquiriendo empresas productoras de whisky, ginebra, licores, Champagne (Ch. Cazanove) y también el 50% de una de vino de Porto, la conocida marca Offley Forrester, que había sido comprado por la familia Sandeman. Hasta que me marché de Portugal estuve también participando en las reuniones de su Consejo de Administración. Esto me dio la oportunidad de tener también algunos conocimientos con relación a estos tipos de bebidas.

Aprovecho para explicar que decir “la ciudad de Oporto”· o “vino de Oporto” equivale a decir “la ciudad de Eljerez” o “vino de Eljerez”. Tampoco se dice “Acoruña” si no “A Coluña” ya que tanto en gallego como en portugués “a” equivale a “la” y “o” a “el”. Porto quiere decir puerto y era donde se embarcaba el vino que se producía un poco más arriba del rio Douro, que en España se llama Duero. Es evidente que es un rio muy vinícola, y de una gran belleza, que por lo menos en la parte portuguesa, se puede recorrer en barco y vale la pena.

Un día tuve que enfrentarme a un problema fiscal. Se establecieron impuestos sobre los licores y pretendían que el vermut los pagase. Dije que no es un licor ni aguardiente si no vino, pero no pude probarlo porque esto no constaba en la legislación portuguesa. Escribí al Instituto Nacional do Vinho y pasados cuatro días me llamaron por teléfono pidiendo que pasase por allí para hablar del tema. Evidentemente lo hice y pasados pocos días publicaron un Decreto-Lei en el que quedaba claro que el vermut es un vino y gracias a esto no tuvimos que pagar el impuesto. Entonces esto me pareció muy normal y lógico, pero ahora dudo que hubiese conseguido un resultado tan rápido en España

Y llegó la citada revolución, que fue incruenta, pero que complicó la vida a muchas personas, incluyendo la mía. En realidad esta fue motivada porque los militares ya estaban cansados de mantener la guerra contra las guerrillas en sus dos grandes colonias de Africa, Angola y Mozambique. Portugal había mantenido un gran imperio cuando España ya lo había perdido, bien como otros importantes países. Para un pequeño país de nueve millones de habitantes era difícil hacerlo y los militares no tenían descanso. Y no solo los militares, un amigo mío, que era dentista, casado y con hijos y que había hecho el servicio militar a su debido momento, fue movilizado por segunda vez para ir a Angola como dentista militar. Algo parecido sucedió a otros particulares.

Cuando los militares decidieron hacer huelga no hubo la solución de militarizarlos. Fueron ellos los que “militarizaron” el país pero no sabían gobernarlo. Entonces el único partido que estaba bien organizado era el comunista, evidentemente en la clandestinidad, y aprovechó el momento para hacerse con las riendas del país, aún que oficialmente lo gobernaban los militares.

Uno de los problemas que me afectaron directamente fue que los empleados de los supermercados “despidieron” a sus propietarios, se juntaron y crearon una cooperativa. Siguieron comprando pero cobrar no era fácil y los proveedores solo entregaban la mercancía a cambio de metálico. Esto lo aprovechó el director comercial de Martini, al igual que hicieron otros mandos intermedios de otras empresas, para intentar sacarse de encima al Jefe, que en este caso tenía el agravante de ser extranjero, y ponerse al frente de la empresa. Me acusó al Ministerio de Trabajo, dirigido teóricamente por un Ministro militar, pero maniobrado por los comunistas, de dificultar la venta a la cooperativa de los supermercados y otras empresas “nacionalizadas”, con el agravante de ser español.

No tardó en ir a Martini un comité de investigación del Ministerio, que se quedó sorprendido al ver que el personal decía que muchos me conocían desde que era pequeño, que si no era portugués lo parecía ya que actuaba correctamente y no era un dictador. No solo la acusación quedó sin efecto como el personal decidió dar orden de alejamiento al tal director comercial, que acabó por marcharse a Brasil.

Cosas parecidas sucedieron en otras empresas. Los cuatro comunistas de la empresa al lado de la nuestra, que se dedicaba al montaje de camiones y vehículos para minas convencieron al restante personal a “despedir” a su propietario. Pero el personal no tardó en verificar que sus cuatro colegas vivían a lo grande y sin dar golpe, no se compraba materia prima y era evidente que la empresa no tardaría en quebrar. Se reunieron, expulsaron a los cuatro comunistas, fueron a buscar al propietario, que se había refugiado en Badajoz, y lo nombraron jefe. Eran la mayoría y el Ministerio del Trabajo nada podía hacer contra el deseo de prácticamente todos los trabajadores de la empresa, como había sucedido en mi caso.

Esto se repitió en muchas empresas y a pesar de que hubo mucho sentido común por parte de la mayoría de los militares y los trabajadores, el país iba a la deriva y muchos presentiamos que se transformaría en una especie de Albania. Decidí marcharme y quizás me precipité, porque el dialogo fue solucionando todos los problemas. Pero también tenía interes en marcharme por motivos familiares.

Antes de abandonar el tema Portugal quiero referirme a algo que encuentro a faltar en España, que es precisamente el dialogo. Ya hemos visto que esto evitó mayores males a Portugal.

No olvidaré algo que vi en la televisión portuguesa el célebre 25 de Abril. Se vieron dos tanques que se aproximaban fel uno del otro y solo pararon cuando estaban frente a frente a cuatro pasos. Salió un militar de cada uno de ellos y dialogaron durante unos minutos, volvieron a sus respectivos tanques y maniobraron de manera a seguir el uno al lado del otro. He preguntado a bastantes españoles que hubiese pasado, en su opinión, si esto hubiese sucedido entre españoles y todos me respondieron que no habrían dialogado, si no disparado uno contra el otro.

El dialogo es una cosa poco corriente en España. Se prefiere no responder, dejando al que pregunta sin saber si quiere decir que está de acuerdo o todo lo contrario. Quizás por esto alguien invento aquello de quien calla otorga, pero no siempre tiene valor legal.

Normalmente si aquí uno no recibe respuesta de un organismo público o de cualquier otro sitio, te dicen que no tienen tiempo. No me sorprende porque muy frecuentemente hay más de un partido de futbol a la semana y el dialogo o discusión sobre este tema tiene prioridad. Es lógico.

Cuando me enteré que el Sr. José Antonio Marina había escrito un libro con el título “La inteligencia fracasada – Teoría y practica de la estupidez” lo compre pues es conveniente estar enterado de ese tema. Creo que fue en este libro que leí que la inteligencia fracasa y vence la estupidez cuando las personas se blindan a los razonamientos, o sea, no responden.

Claro que se puede decir también todo lo contrario. El que no responde es muy inteligente ya que no se arriesga a tener que reconocer que está equivocado…

En política también se nota la falta de diálogo y esto nos perjudica a todos. El que gobierna no pregunta la opinión a la oposición y esta no dice que le parece que se debería hacer, si no que se limita a criticar lo que hace el que gobierna. Quizás por esto se le llama oposición.

Todo esto lo digo porque hace años que voy preguntando cosas y prácticamente nunca recibo respuestas. Tampoco recibo preguntas. En España tan solo fui invitado una vez como ponente a una Cumbre Exportadora, y de eso hace ya muchos años.

Por ejemplo, he preguntado a varias Denominaciones de Origen por que autorizan variedades foráneas y permiten que vinos que son una descarada imitación de vinos extranjeros indiquen la DO en la etiqueta, cuando es evidente que no es un vino original. Nunca he recibido respuesta. Si las Denominaciones de Origen quieren tener prestigio y progresar en la venta de vinos embotellados a un precio razonable deberían tener en cuenta lo que dicen los expertos. No pueden ir presumiendo de que en su Denominación de Origen tiene una amplia variedad de vinos cuando muchos de ellos son imitaciones. Los responsables de las Denominaciones de Origen deberían saber mantener un dialogo sobre la redacción de las reglas de su DO y acabarían reconociendo que les convendría modificarlas.

Ya no nos falta I+D para el vino, pero si M+D+S, o sea: Marketing + Diálogo y que los vinos no sean fotocopias de los extranjeros, si no Singulares. Casualmente estas son mis tres iníciales.

Algunas personas dicen que Moisés se equivocó al llevar a los judíos a un sitio donde no había petróleo, pero quizás gracias a no haberles proporcionado una vida fácil ellos se tuvieron que espabilar. Los españoles lo tuvimos menos difícil gracias al sol, las playas, las viñas y los vecinos, que de momento no nos tiran bombas, si no que nos traen dinero cuando vienen de vacaciones. No hemos tenido que esforzarnos mucho para ir sobreviviendo, y ahora se nota el retraso que llevamos con relación a otros países, por lo menos en hacer y vender vino.

Mi intención es dar mi opinión sobre la vinicultura española, por intermedio de este escrito, apoyándome en mi experiencia internacional tanto en enología como en marketing y lo que he ido leyendo, tanto en la prensa nacional como extranjera. Me temo que pocos vinicultores han tenido tiempo o paciencia para irse enterando de lo que se ha ido publicando y creo que sería positivo el darle un repaso, ya que otros países están sacando más partido al vino.

Para que esto resulte llevadero, procuraré intercalar algo de humor, que dicen que es bueno para la salud, casi tanto como el vino.

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